Los vestidos de novia cortos no son simplemente vestidos largos a los que se les ha acortado el dobladillo. Cuando se acorta el dobladillo, todo el diseño debe ser más preciso. Hay menos tela con la que disimular, por lo que el corpiño, las mangas, la textura y el estilo cobran mayor importancia.
Ahí reside su atractivo. Un vestido de novia de corte «mini» resulta muy directo: ligero al llevarlo puesto, se ve muy bien en las fotos y se adapta de forma natural al movimiento. Es ideal para una ceremonia civil, para cambiarse de vestido en la recepción, para un look de fiesta posterior a la boda o para una novia que quiera que su vestido de novia se acerque más a la moda que a la tradición.
En los minivestidos de novia de Eva Lendel, aunque el largo sea más corto, siguen transmitiendo todo el espíritu nupcial. El corpiño tipo corsé aporta estructura. El encaje aporta un toque romántico. El satén o el mikado pueden dar un aspecto impecable al conjunto. Los lazos, los guantes, los velos y los zapatos llamativos cobran mayor protagonismo porque el vestido les deja espacio.
Esta página se centra en el largo, no solo en la silueta. La cuestión no es si un vestido mini es lo suficientemente "serio" para una boda. La pregunta más acertada es si sus proporciones son lo suficientemente marcadas como para destacar por sí mismas. Cuando lo son, el resultado transmite seguridad, modernidad y una intención inequívoca.


















